Llamamos pintura ecológica, sea comercial o artesanal, a cualquier pintura que tenga las siguientes características :
Una pintura esta compuesta de aglutinantes, disolventes, conservantes y pigmentos :
En las pinturas convencionales la mayor parte de estos elementos están hechos con sustancias declaradas cancerígenas o sospechosas de serlo. La parte restante son sustancias que dañan a diversos niveles al sistema nervioso y al cerebro principalmente. Hablamos de sustancias altamente nocivas en su elaboración, su aplicación y que siguen desprendiendo tóxicos durante años.
Tabla comparativa de la composición de los aglutinantes, disolventes y conservantes:
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Pinturas Convencionales![]() |
Pinturas Naturales![]() |
| Aglutinantes | Estireno, resinas alcídicas, resinas epoxi, resinas de melamina | Látex natural, aceites vegetales, ceras naturales, caseina |
| Disolventes | Agua, hidrocarburos aromáticos, tolueno, xileno, hidrocarburos alifáticos, hidrocarburos clorados, glicoles, alcoholes. | Agua, aceites de cítricos, alcoholes, aceites vegetales |
| Conservantes | Formaldehído, pentaclorofenol, bifelinos policlorados, piretro químico. | Sales bóricos, aceites etéricos, silicato potasico. |
Una pintura no debe secar demasiado rápido para no agrietarse y no demasiado lento para no producir corros de moho. Tendremos, pues, que buscar para pintar un día adecuado, primaveral o otoñal por ejemplo, y que sea de luna menguante para asegurarnos de que no trabajamos contra nosotros mismos.
Se trata de disolver pigmentos o tierras en un vehículo graso como el aceite de linaza crudo, con o sin secantes. Dependiendo de la cantidad de pigmento que pongamos tendremos una pintura muy espesa, tipo óleo de artistas, o muy liviana como el barniz tinte, especialmente apta para teñir madera cruda en muebles o en obra. Esta pintura es brillante.
Es una pintura muy tradicional y ampliamente usada en el ámbito rural. Se solía preparar con caseína o disolviendo los pigmentos o las tierras en suero de leche. Es apta para muro o madera. A los pocos días se vuelve impermeable y tiene buen envejecimiento. Esta pintura es mate pero se puede pulir y abrillantar con cera.
Se fabrica con cal apagada y agua. Se le puede añadir sal gorda, o aceite de cocina, o cenizas, o suero de leche, a fin de que manche menos. Esta pintura necesita que el muro sea muy absorbente y este completamente libre de grasa para que no se desprenda. Tiene la ventaja de ser muy barata, desinfectante y sumamente agradable a la vista. Transpira, por lo que no le afecta la humedad ambiental, y es muy adecuada para paredes al norte o expuestas a la humedad. No obstante se lavan con agua directa, por lo que en fachadas necesitan de un buen alero, o una orientación que no reciba la lluvia directa. Se pueden teñir con cualquier pigmento o tierra solubles en agua.
Para saber cual es el producto mas adecuado para tratar tal o tal madera, tenemos que estudiar, aunque sea brevemente, sus múltiples facetas. Es difícil que una persona no se sienta atraída por el contacto cálido y la estética de la madera. No obstante, si nos paramos un momento a pensar lo que es, realmente, este material nos quedaremos definitivamente seducidos.
Empezamos, pues, por enunciar sus características mas conocidas :
La madera es un material resistente al fuego. Su uso como elemento estructural en construcción ha sido repetidamente descrito como más seguro que el acero o el hormigón. Con respecto a su reacción al fuego es otra cosa. Clasificada M4 necesita ser tratada para que las llamas no puedan propagarse.
Un entramado de madera tiene una gran capacidad para soportar esfuerzos variables, como en caso de tormenta o de terremoto, ya que es flexible.
La resistencia a la tracción media de la madera es de 10.000kg/cm2. Su resistencia a la compresión de 2.400kg/cm2.
Es un material higroscópico, o sea que regula la humedad ambiental, absorbiendo y desprendiendo agua en función de las variaciones del entorno.
Es un buen aislante térmico y sonoro.
Ayuda activamente a mantener el equilibrio bioeléctrico del cuerpo humano frente a las radiaciones y campos electromagnéticos naturales y artificiales.
Es un producto totalmente regenerable y biodegradable.
Entre todos los materiales de construcción es el que necesita menos energía para su transformación con 430 kw/h por tonelada frente de los 17.000 kw/h del aluminio.
La industria de la madera propone al día de hoy numerosos productos derivados de buena calidad. No obstante, tenemos que comprobar que estén garantizadas F.S.C., marca de que toda la cadena desde el corte del árbol hasta su comercialización ha sido legal y respetuosa con el planeta y con los hombres que participan a lo largo de todo el proceso.
Aconsejamos rechazar cualquier madera ilegal que se venda en el mercado. Se pedirá a los almacenes y tiendas de maderas o muebles que tengan un certificado como el F.S.C. Estos certificados nos aseguran que la madera ha sido talada legalmente y en condiciones socioeconómicas sostenibles. La situación de los bosques primarios del Planeta es, a día de hoy, crítica y una gestión forestal sostenible a nivel mundial constituye actualmente una necesidad.
Para más información consultar la web de Greenpeace (http://www.greenpeace.es ) o la de Adena/WWF (http://www.wwf.es)
Tengamos ahora en cuenta dos hechos comprobados:
Nos toca tratar la madera porque no sabemos cortarla ni utilizarla como debido. La madera se corta, hoy en día en la mayoría de los casos, en cualquiera época del año. Se corta verde, demasiado joven y sin tomar en cuenta la influencia de los astros. La luna influye sobre la savia como sobre los mares y sobre el ser humano. Una madera cortada en menguante, por la tarde, y durante los meses de Noviembre, Diciembre, Enero o Febrero será una madera sana y poco propensa a atraer los insectos y los hongos. ¿Porqué?
Porque el árbol esta en hibernación y tiene muy poca savia, que es el elemento dulce que, junto con la celulosa presente en las células de la madera, sirve de alimento a los hongos e insectos xilófagos. Si no hay comida los insectos no se acercarán. Los xilófagos necesitan unas condiciones particulares para ser atraídos. Entre otras, una humedad de mas de 16% mínimo (18% para los hongos). Solamente en este caso los xilófagos pueden masticar la madera.
Si, además, se seca correcta y lentamente, ventilándola de forma natural o secándola artificialmente pero con técnicas que no sean con vapor, la madera necesitará un tratamiento mínimo aunque el clima sea duro.
En resumen, haciendo coincidir el ciclo solar, lunar y diario y prefiriendo un árbol maduro a uno joven tendremos una madera que aguantará el paso de los siglos.
Se exagera bastante la necesidad de tratar la madera contra los insectos y hongos. En todo caso la mutación rápida de estos sorprendentes habitantes de la tierra y su capacidad de alterar su propio funcionamiento interno hacen que los mejores productos convencionales se vuelvan obsoletos a los 6 u 8 meses y actúen como animadores en vez de inhibidores.
Son numerosos y la mayoría muy antiguos. Daremos aquí algunos, sabiendo que la elección entre todos ellos dependerá de muchos factores como el tipo de madera, su estado, su situación, el clima y también la economía, el tiempo y la profesionalidad del que se propone hacer el trabajo.
Varios catálogos de fabricantes de pinturas y tratamientos naturales de la madera se encuentran disponibles durante el curso. Proponen una gama de productos acabados de excelente calidad y con unas guías muy completas para su buena aplicación.
Tratamientos más usuales:
Poco recomendables:
Lejía, amoniaco: Estos dos productos se suelen utilizar de dos formas. Directamente, si se trata de un suelo o de unas maderas asequibles, impregnándolas. Si no se pueden impregnar, como en caso de unas vigas, se dejan actuar los gases encerrándoles y dejando un bote abierto en el interior. Dado la alta toxicidad de estos dos productos para el cuerpo humano (sistema nervioso y pulmones) se desaconseja fuertemente su uso.
Gasoil + trementina : además de peligroso no debe ser utilizado en un interior de casa por los gases tóxicos que desprende.
Aceite de motor usado : algunos ven en su utilización un reciclaje... Funciona por el asco que le da a cualquier bicho viviente hincar el diente en una madera impregnada con él. No obstante, se trata de un aceite de motor quemado y sucio y de ninguna manera se debería emplear en interiores o en cualquier elemento de una vivienda.
Productos convencionales de tratamientos de la madera : son productos que encontramos en cualquier tienda y que por eso solemos pensar que son inocuos. No es el caso. Un rápido vistazo a las etiquetas nos aclarará sobre su alta toxicidad : no inhalar, no tocar, producto irritante para los ojos, mascaras aconsejadas...y una total ausencia de información sobre su composición exacta. No se trata de exageraciones ni de una manera que tengan las empresas de proteger su fórmula como la mayoría de la gente suele pensar.
Desaconsejamos el empleo de cualquiera de estos productos, aunque sea de las marcas más conocidas. No son en nada mejores que los naturales, están basados sobre una idea equivocada del tratamiento de la madera, maltratan la madera, y además los xilófagos se habitúan en pocas generaciones a sus venenos (o principios activos como suelen aparecer en las etiquetas).
Los únicos que salimos perjudicados con estos tratamientos somos nosotros.
Aceite de linaza crudo + trementina de pino + colofonia : con estos productos sacados de la savia y de la semilla del lino preparamos uno de los mejores tratamientos posibles pudiendo además teñirlo y tener así un producto acabado. ¡ No obstante, se trata de una mezcla muy peligrosa de realizar! Esta compuesta de productos muy inflamables que hay que calentar al baño María y solamente en condiciones de seguridad óptima o con la ayuda de un profesional.
Aceite de linaza : diluido hasta un 50% con trementina se utiliza como impregnación de las maderas pero también de los suelos de barro. Protege de los insectos y hongos. Entra en la composición de casi todos los productos naturales de tratamiento de la madera : aceites de fondos, endurecedores, lasuras...Es una base indispensable. Cuidado, el aceite de linaza crudo es autoinflamable, eso quiere decir que hay que guardar las brochas o los trapos en recipientes herméticos o en agua.
Solución de ceniza de madera (+ sosa) : es una mezcla que sirve para interiores como para exteriores. Limpia y conserva la madera. Se puede teñir.
Solución de sosa : sosa diluida en agua (unos 5 a 10%) para proteger la madera del moho y de los hongos. La sosa es peligrosa y debe manipularse con cuidado y estando debidamente protegido (mascara, gafas y guantes).
Sal de bórax: las maderas nuevas deberán ser sumergidas en un tanque lleno de una solución de sal de bórax en agua y calentado a 80-90ºC a razón de 1 minuto por cm de grosor. Es una solución definitiva y no tóxica. Tiene también propiedades ignífugas. Para las maderas viejas aplicar con pistola o a brocha pero siempre en caliente.
Aceites (de oliva, girasol, etc.): se emplean para tratar las maderas en contacto con alimentos. Se aplica en caliente y mezclado con dos cucharadas de vinagre y una de sal para un litro de aceite.
Los aceites, barnices y lasuras comerciales naturales son preparaciones elaboradas y permiten un uso directo del producto sin tener que prepararlo. Existe, además, una amplia gama de productos destinados a un uso o al otro. Un producto de tratamiento de la madera natural o ecológico deberá cumplir las mismas características que una pintura ecológica, o sea:
Es sumamente sencillo. Basta con dejar reposar una cerveza abierta o mejor aún volcada en un recipiente, hasta que el gas haya desaparecido por completo, aplicándole después sobre superficies bien alisadas y tratadas con aceite. Da un tono ligeramente dorado.
Se hace mezclando cera con esencia de trementina hasta lograr una pasta cremosa que se da a brocha sobre superficies algo porosas. Se deja secar bastante tiempo, mejor aún un par de días o tres, y se pule, primero suavemente y luego con energía. Intensifica los colores. No es muy resistente a no ser que la madera haya sido tratada con aceite y conviene renovarlo cada uno o dos años.
Las diferentes marcas de pinturas y tratamientos naturales proponen una amplia gama de barnices que dan un resultado inmejorable para cualquier uso.